Estudio del Carisma, Parte 1: Introducción

Cala Figuera, Mallorca, a mediados del siglo XXIntroducción

Es de las fuentes de donde se ha de beber.

Volver a las fuentes es beber del manantial del que brota el agua.

Beber de las fuentes es “renacer” con cada sorbo de agua pura original.

La génesis de las cosas nos ilustra acerca de su naturaleza y para comprender bien la naturaleza de cualquier concepto nada mejor que comenzar investigando su origen, el mejor método de investigación es estudiar las cosas en el proceso de su desarrollo desde el comienzo.

Se pretende con este trabajo intentar llegar a todo lector que quiera conocer “la” verdad del Carisma de los “Cursillos”, como fue inspirado por el Espíritu Santo. Es una exposición esquemática de hechos y sucesos acaecidos que, engarzados y unidos, fueron componiendo el “eco” del Señor Jesucristo en aquel momento y lugar, que perdura en los cinco continentes como Movimiento de Cursillos de Cristiandad.

Se ha pretendido prescindir de frases elocuentes y de adentrarse en profundidades filosóficas o teológicas. El contenido se expone, a través de un lenguaje normal, con palabras sencillas, para que lo entiendan todas las mujeres y todos los hombres de cualquier profesión, en cualquier situación en la que se encuentre y dando por supuesta la buena voluntad.

En cada momento de la historia de la Iglesia ocurren unos sucesos providenciales de los que el Señor se vale para provocar en las personas ese “renacer” espiritual, que tanto le costó entender a Nicodemo.

Cursillos es uno de esos sucesos.

Cursillos no nace para que los cristianos sean mejores, ni para que los mejores sean cristianos, sino para que los cristianos sean cristianos.

Se irán encendiendo las velas del principio, como fueron sucediéndose los acontecimientos del Carisma de Cursillos, porque un fenómeno histórico sólo puede captarse adecuadamente cuando se iluminan sus comienzos.

Todo Movimiento empieza con una mística. Después de que ha nacido “la” mística, es necesario que se ponga en práctica una organización para mantener y extender la esencia de ese Movimiento. Pero hemos de ser precavidos porque en ese momento de la conjunción de la mística y la organización, puede ocurrir, y muchas veces ocurre, que la organización se come a la mística.

La organización se come a la mística cuando los hombres y mujeres responsables, que “manejan” la organización, “consideran” necesaria la implantación de una norma y anteponen la norma al criterio. La organización se come a la mística, también, cuando esos hombres y mujeres “responsables”, que “manejan” la organización, encuadran “la” mística en “otra” mística.

Para que la organización no se coma a la mística es absolutamente necesario que las personas que asumen la organización tengan el criterio suficiente sobre “la” verdad de lo que asumen organizar. Si en esas personas ello es necesario, más necesario es aún, para que la organización no se coma a la mística, que el conjunto o totalidad de las personas que componen ese Movimiento, o sea las personas sencillas y normales que viven ese Movimiento, conozcan “la” verdad de la mística y también que tengan el criterio suficiente sobre lo que se ha de organizar, para que todas y cada una de esas personas sencillas y normales que componen y viven el Movimiento impongan su criterio, en el caso de que los responsables encargados de la organización tergiversen, manipulen o se desvíen de “la” verdad de lo que se pretende organizar.

La verdad nos hace libres en el criterio de “la” verdad que se pretende proteger y en su defensa, sin sometimiento a nada ni nadie.

Cuando hay personas de criterio la organización nunca se come a la mística, sino que la mística vive, crece y da frutos en esas personas.

Se ha de permanecer fieles a “la” verdad y se ha de mantener un criterio decido sobre “la” verdad, a pesar de que existan y se oigan “otras” opiniones diferentes de “la” verdad. Esas “otras” opiniones pueden ser muy buenas, pero su bondad estará en “otro” orden, en “otra” verdad. Esas “otras” opiniones y criterios, por tanto, y a pesar de ser buenas para su aplicación en “otro” campo, han de ser rechazadas del campo de “la” verdad que se pretende vivir. Aunque duela, La verdad es más importante que la pena que pueda causar.

Se ha de procurar, como cristianos, como cursillistas, ser santamente orgullosos, santamente egoístas y santamente ambiciosos de “la” verdad.

El supremo criterio sobre los Cursillos es considerar que Cursillos es más importante que un código de normas para llevar a cabo el Movimiento de Cursillos

En Cursillos el “ser” es más importante que el “hacer.

En Cursillos el “qué” es más importante que el “cómo”

Cursillos es un criterio.

Cursillos es una postura ante el hecho de vivir.

Cursillos es dar importancia al bautismo y a la amistad

Porque es por el bautismo que somos Hijos de Dios.

Porque es por el bautismo que somos Sacerdote, Profeta y Rey.

Porque es por el bautismo que buscamos amistad, que es el aliento de la vida.

Cursillos no nace para que los cristianos sean mejores, ni para que los mejores sean cristianos, sino para que los cristianos sean cristianos.

Ser cristiano es saber convertirse continuamente.

Ser cristiano es “sentir nostalgia” de ser cristiano.

Ser cristiano es, más que nada, sentirse amado por Dios.

Una nota de nuestro Asesor Espiritual

“Un fenómeno histórico solo puede captarse adecuadamente cuando se iluminan sus comienzos”.

La gente Judía sitúa su identidad en el “evento fundamental”, el Éxodo, desde la Pascua hasta la entrada a la Tierra Prometida. En la celebración anual de la Pascua, proclaman y conmemoran en rito la intervención salvadora de Dios para con ellos. Es principalmente en este recordar que se llegan a saber como pueblo de Dios, en esta renovación de la alianza por la cual Dios pronuncia “Yo soy su Dios y ustedes son mi pueblo”.

Juan Pablo II en “Memoria e Identidad” dice que los “Cristianos, al celebrar la Eucaristía en “memoria” de su Señor, continuamente descubren su identidad”. Nosotros, los Cristianos, no podemos comprender nuestra identidad y de que manera descubrirla en la celebración de la Eucaristía, a menos de que comprendamos de que manera tiene sus raíces la Eucaristía en la conmemoración de la Pascua. Es necesario entender lo que “recordar” (“zikkaron”) significa en Hebreo. Si no, sencillamente estaremos pensando en el pasado o expresando una nostalgia por ello como muchos Cristianos no-Católicos creen.

La historia del pueblo Israelita es un suceso de fidelidades e infidelidades hacia el Dios de la alianza. El P. Raymond Moloney S.J., observa que sus pecados (¡y los nuestros!) son las ocasiones cuando no logramos recordar. “Los Israelitas volvieron a prostituirse siguiendo a los Baales (los dioses paganos de los Cananitas), y tomaron por dios a Baal Berit. Se olvidaron de Señor su Dios, que los habría librado de la mano de todos sus enemigos” (Jueces 8, 33-34). “Me han olvidado y han confiado en la mentira” (Jr 13, 25). “Olvidando resulta en una falta de identidad y como consecuencia causa que el pueblo caiga en idolatría. Un ejemplo de esto ocurre cuando Moisés se dilata 40 días en la montaña cuando recibe los mandamientos. El pueblo deseaba seguridad y gratificación inmediata de su experiencia espiritual, pidiéndole a Aarón un ídolo, la vaca de oro. “Viendo el pueblo que Moisés tardaba en bajar de la montaña, se reunió ante Aarón y le hizo esta petición, ‘Anímate, fabrícanos un dios que nos guíe, porque no sabemos qué habrá sido de ese Moisés que nos sacó del país de Egipto” (Ex 32, 1).

El remedio para esta “negligencia” que lleva a la idolatría y traición de la identidad es el “memoria” de la Pascua. De acuerdo con el “Comentario Bíblico Jerónimo”, esta memoria, en el pensamiento Judío, realiza lo que recuerda”. P. Johannes Emminghaus nota que la Pascua es el “llamar a la realidad actual la fidelidad continua y duradera a la Alianza”. P. Raymond Moloney S.J., también observa que “no es solo pensar en el pasado, sino entrar en un evento del pasado en el tiempo presente”.

Una vez más, el Comentario Bíblico Jerónimo declara que “Como Dios es siempre fiel a su alianza, sus acciones pasadas se vuelven presentes y realizan sus efectos para todos aquellos que comparten la comida Pascual. Dentro de este contexto es que Cristo pronuncia su mandamiento ‘Hagan esto en memoria mía’”. El termino Cristiano del Nuevo Testamento en Griego “un-amnesia” o “memoria” es usado para describir la sección “memorial” de la Plegaria Eucarística inmediatamente después de la Consagración (e.g. “En memorial de su muerte y resurrección”). Es esta “memoria” en la que continuamente descubrimos nuestra identidad en darle la espalda a nuestras “idolatrías” diarias (pecados) que son el resultado de nuestra “amnesia espiritual”. Solamente si conocemos las raíces de los conceptos de “negligencia” y “memoria” en el pensamiento Judío, podemos comprender la Misa como “sacrificio” (el sacrificio histórico y único de Jesús re-presentado) y captar adecuadamente el sentido de la Presencia Real de Jesús en la Eucaristía. Para los Cristianos es fundamental a nuestra auto-comprensión saber que somos “el pueblo que celebra la Eucaristía.”

Sin expresar una importancia equivalente entre la Eucaristía y el “Carisma Fundacional” del Cursillo, intenté hacer un paralelo. Como dijo Juan Ruiz tan aptamente, “Un fenómeno histórico solo puede captarse adecuadamente cuando se iluminan sus comienzos”. Sin comprender la ‘visión’ y mentalidad “fundacional” del “evento fundacional”, el primer Cursillo, estamos empobrecidos en nuestra comprensión y somos vulnerables a distorsiones y desviaciones. La mayoría de nosotros hemos participado en una dinámica que se hace con un grupo de 10-20 personas—se le dice un cuento a alguien y esa persona se la cuenta a otra (sucesivamente). Después de recontarlo unas cuantas veces, el resultado final escasamente se parece al cuento inicial. En I Corintios 11 San Pablo se dirige a la “entrega” de la Eucaristía. “Yo he recibido del Señor lo que a mi vez les he transmitido” y continua narrando la institución de la Eucaristía. Pablo trato de ser un buen portador, sin adición ni restar, sin desviación ni distorsión. ¡Que seamos imitadores de San Pablo el Patrón de nuestro movimiento!

Para concluir, elijo sustituir “Carisma Fundacional” en el lugar de “libertad” dentro de una cita del Papa Juan Pablo II en “Memoria e Identidad”. “El carisma fundacional hay que conquistarlo continuamente no basta con poseerlo. Llega como un don, se conserva con ardua lucha”.

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El Organismo Mundial de Cursillos de Cristiandad (OMCC) es la entidad encargada de la organización y coordinación de los distintos Grupos Internacionales y Secretariados Nacionales de Cursillos de Cristiandad, así como de la representación oficial del Movimiento de Cursillos de Cristiandad ante la Santa Sede.
La sede del OMCC es elegida cada cuatro años, rotándose entre los distintos Grupos Internacionales que lo conforman

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2 Responses to Estudio del Carisma, Parte 1: Introducción

  1. Teofilo Chiñas Flores

    LO QUE TERMINE DE LEER, DEL CARISMA FUNDACIONAL, ES ALGO TAN EXTRAORDINARIO QUE DEBEMOS DE SABERLO TODOS, DIOS SE LOS PAGUE ESTO ES UN TESORO EXQUISITO

  2. JESSICA RICO GONZALEZ

    Me ha gustado mucho este rollo sobre el Carisma he escuchado muchas veces sobre el carisma, me queda con esto mas claro todavía. gracias de colores!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

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